Ventajas de las carpetas colgantes

Uno de los elementos inherentes a las oficinas son las carpetas colgantes. Estas se encuentran presentes en los archivos de muchísimas carpetas gracias a su facilidad de uso. Al hablar de ellas nos referimos a las sencillas carpetas de cartón o plásticos que facilitan al profesional o estudiante la optimización del espacio.

En este sentido, son muchas las ventajas que se pueden obtener de este método de clasificación de documentos. Con las mismas posibilidades a la hora de determinar cómo usarlas y donde hacerlo de la manera más adecuada. Es por ello que a continuación repasamos cuáles son las claves que se han de tener en cuenta para adaptar estos elementos al archivo de una oficina.

Así, el principal beneficio que se obtiene de estas carpetas es la rápida velocidad en la consulta de documentos. De hecho, etiquetando lo que contienen cada una de ellas se puede llegar a los documentos con un solo vistazo, de modo que nada más pasar la mirada por ellas se ve lo que contienen y no se requiere ni sacarlas ni llevárselas a la mesa.

En paralelo, contar con este tipo de guías colgantes permite una optimizaciones plena del espacio, ya que se aprovechan mejor tanto la altura de los armarios y archivos donde está colocada, así como la profundidad de estos espacios.

De la misma manera, estos accesorios se configuran como una manera muy efectiva de crear un archivo organizado y para conservar mejor este orden. Ello se debe a que las carpetas no se mueven y a que la estructura siempre será la misma, independientemente del paso del tiempo.

Para ponerlas en uso, el principal requisito que necesitan es contar con los armarios habilitados para ello así como unas guías donde reposar las mismas. Igualmente, para extraer el máximo rendimiento, es interesante los armarios sean profundos y anchos. Del mismo modo, otra opción alternativa es colocar estas carpetas en cajoneras con guías, de modo que sean lo suficientemente amplias para que quepa todo el contenido.

Por último, en lo que respecta a la tipología de las carpetas colgantes, es importante tener en cuenta que estas se desarrollan fundamentalmente reproduciendo dos modelos. De un lado destacan las que cuentan con un visor superior, que van preparadas para que se abran por arriba y se recojan los documentos a través de este espacio. De otro, las que presentan este visor en el lateral. Estas son las que menos espacio ocupan aunque las primeras se destacan por poder acceder más rápidamente a los documentos.  www.moblesfarres.com