Beneficios de gimnasio y oficina

Los beneficios de hacer deporte después del trabajo

  • Hacer deporte entre 20 y 30 minutos al día otorga salud y una mejor calidad de vida.
  • Los ejercicios saludables ayudan a hacen más llevaderas las actividades físicas del trabajo.
  • Es posible compaginar empleo y deporte, siempre que tengamos fuerza de voluntad.

Es normal que después de una ardua jornada laboral lo único que apetece es llega a casa, ducharnos, cenar y tumbarnos en la cama o el sofá, pero podemos hacer más por nuestra salud para rendir más en nuestras actividades diarias.

Vamos a romper con el “no tengo tiempo”, “mañana empiezo” o el “el gimnasio está muy lejos” y empezar a realizar actividades físicas que nos ayuden a prevenir daños y agotamiento físico y mental.

Con tan sólo dedicar 20 o 30 minutos diarios a hacer deporte (especialmente, después de trabajar), conseguiremos ciertos beneficios que nos harán sentirnos mejor con nosotros mismos y más motivados con nuestros proyectos personales y profesionales.

Mejor descanso

Ya es mucha la gente que va al gimnasio después del trabajo, y es que está demostrado que el deporte ayuda a desconectar inmediatamente con las cuestiones laborales y problemas de cualquier tipo. Una pequeña descarga de energía extra nos deja completamente relajados y listos para coger la cama con gusto.

Evita el estrés

Las largas jornadas laborales, la presión de los jefes o de las reuniones de equipo pueden causar daños físicos y mentales en el trabajo.

Una de las mejores formas de despejar la mente y aparcar por un instante todas las preocupaciones producidas por el trabajo es sumergirnos en otra actividad distinta. Y qué mejor práctica que hacer deporte, que además nos ayuda a mantenernos sanos y en forma.

Ayuda a soportar las actividades físicas del trabajo

Si nuestro trabajo consiste en realizar actividades físicas, de carga, estar muchas horas de pie o en constante movimiento, la práctica de ciertos ejercicios tanto de relajación como de motivación de los músculos claves hará que nuestra rutina laboral sea más llevadera. Nuestro cuerpo estará más que preparado para la acción.

Mejor organización del tiempo

Si realmente te comprometes a practicar ejercicio diario después de trabajar, esto significa que tendrás que planificar la rutina de tu día a día. Ya no será tan difícil si has podido con el “mañana empiezo a hacer ejercicio”. Organiza tu día, semana o mes teniendo en cuenta las horas de trabajo y el tiempo dedicado al deporte para repartir otras actividades a realizar en el momento adecuado para ti.

Autoestima y autodisciplina

Además de sentirte mejor física y mentalmente, verás como el haber cambiado el chip te hará sentir una mejor persona capaz de poder enfrentarse a cualquier reto. Poco a poco dedicar un poco de tu tiempo al deporte se convertirá en un compromiso contigo mismo.

Ya sea en el gimnasio, en casa o en la calle hacer un poco de deporte después de trabajar trae beneficios que van más allá de lo físico.Vamos a dejar la vida sedentaria atrás y empecemos este nuevo año con energía. ¿Te animas?

 

Fuente: www.universia.net

Sitios calientes en una oficina

Que son los sitios calientes?

El mercado laboral está cambiando y surgen nuevas formas de organización en las oficinas. Una de las nuevas tendencias que marcan el paso de estos cambios es la de trabajar sin despachos o los open spaces, es decir, donde todo el mundo trabaja en un mismo espacio dentro de la empresa. Y a esto se le añade los sitios calientes o hot desking.

A continuación te explicamos en qué consisten.

Qué son los sitios calientes

En las oficinas en las que se trabaja sin despachos los trabajadores no tienen una mesa concreta para cada uno. Se instalan cada día en la que prefieran o esté libre. Estas mesas no están personalizadas ni tienen un ordenador pero sí lo necesario: concesión a Internet y, en algunos casos, un teléfono con su extensión correspondiente. Cada empleado se lleva su ordenador portátil para trabajar. Es lo que se llaman sitios calientes.

Qué empresas utilizan la organización con sitios calientes

A pesar de la reticencia de algunas empresas a utilizar esta forma de organizar la oficina poco convencional, hay empresas que ya la ponen en práctica con éxito. Las empresas que más pueden sacar beneficio de esta modalidad son las que tienen mucha diversidad de tareas u horarios muy espaciados. Por ejemplo, es una opción muy ventajosa para las empresas en las que permite el teletrabajo, ya que es una manera de ahorra espacio.

Ventajas tiene la distribución de la oficina con sitios calientes

Además del ahorro de espacio en la empresa, la mayor ventaja es que, al no tener un sitio fijo para trabajar, los empleados no se comunican siempre con las mismas personas sino que hablan con personas de otros departamentos, y las relaciones interpersonales son más variadas. También provoca puntos de vista diferentes y experiencias de trabajo distintas, lo que favorece la creatividad en el trabajo y una mayor flexibilidad.

También tiene aspectos negativos, como por ejemplo, la disminución de la concentración y, por lo tanto, de la productividad. Otro aspecto negativo es la falta de privacidad y la de sentirse observado por los demás todo el tiempo.

FUENTE: www.cepymenews.es

Maneras de dormir en la oficina

Trucos para dormirse en el trabajo

Por regla general, aquellas personas que trabajan en una oficina suelen llevar los siguientes elementos personales: una taza de café, un termo, alguna foto con tus hijos y la típica libreta para las reuniones. Objetos comunes que en el caso de los japoneses se pueden ver incrementados por una revelación: las almohadas. ¡Sí! El país de la ética laboral ha comenzado a implementar eso de dormir en el trabajo. ¿Te imaginas que lo trasladáramos aquí? Por si alguna vez sucede, te desgranamos diferentes trucos con los que podrás echar una siesta en horario de oficina.

4 POSTURAS PARA DORMIR EN LA OFICINA

Aunque cueste creerlo, en Japón está bien visto eso de dormir en el puesto de trabajo. La explicación es tan sencilla como sorprendente. Los sueños nocturnos de los japoneses son tan escasos en horas que aprovechan momentos como el traslado al trabajo o lugares como librerías, centros comerciales y cafeterías para echar pequeñas cabezadas. La situación es tan extrema que se ha normalizado que duerman en las oficinas.

Estas siestas laborales socialmente aceptadas en la cultura oriental, encuentran el recibimiento opuesto cuando hablamos de países como el nuestro. Pero aunque ni a tu jefe ni a tus compañeros les pueda sentar bien eso de verte dormir entre reunión y reunión, la realidad dictamina que nuestra sociedad también ha alcanzado un ritmo de vida donde cada vez cabe menos el descanso. Con los niveles de estrés y ansiedad por las nubes, conciliar el sueño por las noches a veces puede resultar una quimera. Por ello, y sin que sirva de precedente, hemos aglutinado algunos consejos para que puedas convertir tu oficina en un remake de tu propia habitación. Y aunque no dispondrás de tu buen colchón , un apaño podrá resolverte.

1 LA POSTURA DEL PENSADOR

Ya sabes, apoya tu barbilla sobre una mano en la típica pose para pensar que los humanos hemos preestablecido. Colócate de espaldas al resto de la oficina, como si estuvieras muy concentrado mirando la pantalla del ordenador. Además de abrir varios documentos en el ordenador, esparce sobre el escritorio papeles, bolígrafos… cualquier elemento que pueda indicar lo ocupado que estás. Por último, y como guinda final, ponte unos cascos o auriculares. ¿El motivo? Servirán de coartada en el caso de que te hablen y, al estar durmiendo, no te hayas enterado.

2 LA POSTURA DEL MIOPE

Similar a la posición anterior pero mucho más arriesgada (y menos recomendable), encontramos en la postura del miope una táctica extrema para dormir en la oficina. Básicamente consiste en apoyar tu cabeza sobre la pantalla del ordenador, haciéndote el miope o el que tiene problemas de visión. Complementa esta atrevida táctica agarrando el ratón con una mano y el bolígrafo con otra, como si estuvieras doblemente ocupado. Aunque te suene raro e incluso estúpido, hay aventureros que han conseguido echar una cabezada de esta manera.

3 LA POSTURA DE “SE ME HA CAÍDO ALGO AL SUELO”

Cada cual más intrépida, la postura que viene a continuación te puede resultar demasiado contorsionista (pero repetimos, todas han dado resultados exitosos). Consiste en apoyar tu cabeza sobre la mesa para echar una cabezadita pero con la salvedad de estirar uno de tus brazos hasta el suelo, donde habrás situado un boli, un lápiz, el teléfono o cualquier otro objeto que te sirva para decir “ay, es que se me ha caído y lo estaba recogiendo”.

4 LA POSTURA DE ARREGLAR EL ORDENADOR

Posiblemente la más cómoda pero igual de arriesgada que las anteriores. Esta postura gana puntos extras si tienes la suerte de que la mesa de tu ordenador está frente a la puerta. Para alcanzar este nirvana, has de sentarte dentro del hueco de tu mesa, haciendo como que estás conectando algún cable del ordenador. Lo bueno es que si sale bien puedes apoyar la cabeza sobre la tabla de madera y estirar las piernas si el cubículo es lo suficientemente grande.

Más allá de estas posturas universalizadas y más extendidas de lo que piensas,  te aconsejamos que revises tu hijiene de sueño y utilices un equipo de descanso adecuado a tus necesidades.

FUENTE: WWW.MAXCOLCHON.COM

 

Ventajas y desventajas de trabajar solitario

Ventajas y desventajas de trabajar solitario

Trabajar en casa conlleva disciplina, orden, un alto grado de motivación y dejar las cosas claras si no vives sola. Estar en casa no significa que nuestro cometido sea el de realizar las labores propias del hogar o llevar un cartel colgado del cuello que diga «libre» las veinticuatro horas.

Estas cuestiones ya las hemos tratado con anterioridad, pero ¿qué ventajas y desventajas tiene el trabajador solitario? No todo puede ser negativo.

Ventajas:

  • Ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos.
  • Mayor autonomía para realizar el trabajo.
  • Más flexibilidad de horario y mayor posibilidad de compaginar la vida laboral y familiar.
  • Mayor productividad: se ha comprobado que fuera del ambiente laboral las personas trabajan más rápido y mejor.
  • Aunque la empresa puede imponer un horario, hay otras solo exigen cumplir con un objetivo, y así es más fácil desarrollar el trabajo, es positivo para la empresa y para el trabajador.
  • Una de las mayores ventajas es el ahorro de tiempo y dinero, sobre todo si el desplazamiento hasta nuestro puesto de trabajo requiere realizar largas distancias en coche todos los días.

Desventajas

  • Dificultades para separar la vida laboral y familiar. Al realizarse en el mismo entorno, es posible que resulte complicado desconectar al cien por cien.
  • Soledad: no tienes compañeros de trabajo con los que hablar cada día, ese apoyo en ocasiones es positivo para que la motivación no decaiga. Es una manera de desahogarse de los pequeños problemas que surgen en cualquier trabajo.
  • Si carecemos de un horario estricto, puede que los fines de semana no sean sinónimo de descanso, sino de trabajar y así entrar en una espiral sin fin.
  • Sedentarismo y aislamiento. Aunque no todos somos iguales, y a las personas que les guste salir a correr o sean activas por naturaleza no les afecte, el hecho de trabajar en casa puede llevar a personas más pasivas a concentrarse en su trabajo y realizar las mínimas salidas imprescindibles. Malo para su salud mental y física, y por supuesto para rendir.

Conclusión

Aunque muchas personas vean raro que digas que trabajas desde casa y crean que no podrían acostumbrarse, con el rápido avance de las nuevas tecnologías,no resulta extraño que dentro de un tiempo, a medio o largo plazo, haya un incremento de ciertos puestos de trabajo que sólo se realicen desde el hogar del trabajador, a pesar de sus inconvenientes.

Ahora falta que nuestro país se ponga al mismo nivel que otros y algunas empresas opten por esta opción que tiene ventajas tanto para el trabajador como para la productividad.

FUENTE:  www.pymesyautonomos.com

aurora boreal

Selenofobia, aurorafobia, eosofobia y otras fobias meteorológicas

El 15% de la población sufre trastornos afectivos estacionales.

El cambio de estación, las horas de luz o la ausencia del sol son los responsables del llamado trastorno afectivo estacional, que afecta al 15 % de la población, pero también hay individuos que manifiestan pánico o terror hacia ciertos fenómenos atmosféricos.

Son las conocidas como fobias meteorológicas, algunas relacionadas con acontecimientos admirados por su belleza por la mayoría de las personas, como la luna llena (selenofobia), el amanecer (eosofobia) o las auroras boreales (aurorafobia).

Mar Gómez, meteoróloga de el tiempo.es, ha explicado que los trastornos psicológicos «no entienden de si algo es más o menos bello y lo que para algunos es muy llamativo a otros les inquieta hasta el punto de provocar ansiedad».

Este miedo o fobia «tiene normalmente una motivación, una raíz», ha señalado Mar Gómez, que recomienda a quien lo padezca ponerse en manos de profesionales, «nunca enfrentarse solo a este tipo de trastorno».

De acuerdo con diferentes estudios de psicólogos y terapeutas consultados por Eltiempo.es, las fobias van asociadas normalmente a episodios de alteración o taquicardias; «todo comienza con sudoración o palpitaciones, aunque a medida que la persona se expone al fenómeno los síntomas se incrementan y pueden ser peligrosos».

Mar Gómez ha matizado que este tipo de trastornos no son muy conocidos, debido a que las fobias y los miedos «se suelen llevar en secreto», por lo que el porcentaje de población afectado «podría ser mucho mayor» de lo que se piensa.

Más popular es la «meteorosensibilidad» o trastorno afectivo estacional, relacionado con los cambios de estación, las horas de luz o la mayor o menor presencia del sol, y que afecta al humor o al estado de ánimo de un 15 % de la población, según los expertos.

También los fenómenos meteorológicos son los responsables de ciertas patologías físicas, como los dolores articulares, musculares, migrañas o cambios en la presión arterial.

Las fobias meteorológicas podrían ser hereditarias, pero también pueden estar motivadas por algún tipo de trauma, ha explicado Mar, «por algún episodio traumático en la vida de la persona que, por alguna razón, la asocie con la lluvia, el sol o las tormentas».

Algunas de ellas, además, suelen ocurrir en edades tempranas, alrededor de los cinco años, como el miedo a la luna llena, los relámpagos, la lluvia o las tormentas, por su relación con la oscuridad o las películas de terror.

El trastorno más común es la astrafobia o miedo a los truenos, los relámpagos, los rayos y las tormentas, aunque en países más expuestos a los huracanes o los tornados un porcentaje elevado de personas desarrollan la llamada lilapsofobia.

Menos extendidos son la pluviofobia o miedo a la lluvia, la nefofobia o terror a las nubes, la anemofobia o miedo a las corrientes o al viento fuerte y la criofobia, que provoca pánico a las escarchas, a las heladas y a sentir frío, lo que obliga a quienes lo padecen «a abrigarse más de lo normal».

La aurorafobia, relacionada con el terror a las auroras boreales, es un miedo «comprensible», ha matizado Mar Gómez, porque antiguamente se desconocía su origen, y el miedo al sol o heliofobia llega a provocar una «preocupante» falta de vitamina D en las personas que lo padecen.

Por último, ha destacado la quionofobia o miedo a la nieve, muy relacionada con el miedo al frío y que se manifiesta no sólo al tocar o sentir la nieve, también al ver caer los copos.

Para tratar todas estas patologías existe la llamada terapia cognitiva, ha explicado la meteoróloga, consistente en que el paciente recibe toda la información posible acerca del fenómeno concreto «hasta que lo identifica como algo inofensivo y entiende su fobia como algo irracional».

Y dentro de este mismo tratamiento, la llamada terapia de exposición gradual trata de acercar al paciente de forma progresiva al fenómeno para que pueda controlar poco a poco sus miedos y temores.

«Una persona que tiene fobia a la luna no puede enfrentarse de pronto a una luna llena o una súper luna, sino ir saliendo poco a poco por la noche acompañada de un profesional», ha insistido.

FUENTE: www.heraldo.es

EFECTOS DEL CAMBIO CLIMATICO EN EL TRABAJO

CUALES SERAN LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMATICO EN LA OFICINA

La construcción de un nuevo modelo productivo ecológico ayudará a paliar las consecuencias del cambio climático y a crear miles de nuevos empleos sostenibles.

El cambio climatico es uno de los desafíos más importantes que se abordan y abordarán a nivel global en el ámbito del trabajo en los próximos años. Este fenómeno está produciendo, a corto, medio o largo plazo, un grave trastorno de la actividad económica y social en muchos sectores en todos los continentes. Cabe destacar, como meros ejemplos representativos, las repercusiones del calentamiento global en el sector agropecuario, el energético y el turístico.

  • En la agricultura y ganadería: Los cambios climáticos y el aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos van a afectar a los rendimientos de las cosechas y a la gestión ganadera e influirán en la elección de los lugares dedicados a la producción.
  • En el sector energético: El calentamiento global va tener un efecto directo tanto en la oferta como en la demanda de energía.
  • En el turismo. El aumento de las temperaturas en zonas de por sí cálidas y la desaparición de la cubierta de nieve en el caso del turismo de invierno van a afectar al sector. Si se analizan los datos por países, España es uno de los Estados europeos más vulnerables al cambio climático.

A nivel mundial, el calentamiento global y sus consecuencias dificultan alcanzar los objetivos de desarrollo sostenibleestablecidos por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

¿Se perderán empleos?

El cambio climático está provocando consecuencias directas en términos de pérdida de empleo y cohesión social e indirectas en el cumplimiento de la Agenda 2030. Por este motivo, parece necesario propiciar una transición a otro modelo productivo . Puede definirse como un cambio hacia economías inclusivas y con bajas emisiones de carbono que maximiza las oportunidades de prosperidad económica, justicia social, derechos y protección social para todos, sin dejar a nadie atrás.

En consecuencia, conviene diseñar una politica verde cuyo objeto sea desencadenar y facilitar los cambios estructurales que se requieran. Estos se aplicarán tanto para responder a las condiciones o situaciones ambientales como para desarrollar una economía verde y circular (definida como aquella que mejora el bienestar humano y la equidad social, al tiempo que reduce significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica). Desde el Parlamento Europeo se ha propuesto el denominado Pacto Verde Europeo . La iniciativa prevé la reducción de gases de efecto invernadero, la descarbonización de la energía, la transformación al uso de energías limpias y renovables y dar el paso a la transformación de la economía en circular. Precisamente esos cambios en los modos y maneras de producir crearán también oportunidades de empleo.

Una transición que garantice el trabajo decente

En España, será el instrumento «de ámbito estatal dirigido a la identificación y adopción de medidas que garanticen un tratamiento equitativo y solidario para trabajadores y territorios en la transición hacia una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero». Todas las transformaciones previstas y las que se puedan incorporar no han de olvidar el compromiso con el trabajo decente y digno. Deben combinar la modificación de las normas con el respeto a los derechos sociales para conseguir afianzar un modelo de desarrollo sostenible y un trabajo decente.

La nueva o renovada industria ha de ser sostenible, tanto en sus procesos industriales como en los productos, potenciando el uso eficiente de los recursos, la utilización optimizada de las materias primas y el adecuado tratamiento de los residuos. También ha de lograr ser socialmente sostenible, apostando por trabajos dignos. Es preciso , apostar por trabajos verdes y decentes. Las prestaciones de servicios realizadas por las personas trabajadoras no deben contribuir a la degradación medioambiental, ni tampoco las actuaciones empresariales menoscabar la dignidad de las condiciones laborales.


Henar Albarez Cuesta es profesora Titular de Universidad de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Universidad de Leon. Este artículo fue publicado originalmente en The conversation

Fuente: www.ethic.es

calzado para la oficina

Como elegir el mejor calzado para ir a la oficina

Prevén deformidades en los pies y dolores de espalda usando el calzado adecuado para ir a la oficina. El material, el tacón, el diseño son algunas de las características que debes tomar en cuenta al momento de comprar un par nuevo.

Problemas causados por un zapato incorrecto

Hay muchos factores que influyen en el rendimiento laboral: la temperatura ambiental, la ergonomía, las relaciones interpersonales con los compañeros y lo que llevamos puesto. Aunque muchas empresas tienen empleados uniformados, hay otras que han preferido darle la libertad a su personal de ir vestido con su mejor atuendo de trabajo. La vestimenta y el calzado son un factor importante porque es parte de lo que comunicamos de nosotros. Y porque si estamos cómodos con estos nos sentiremos bien, trabajaremos mejor y podremos estar largas horas en la oficina como si estuviésemos en casa. Sin embargo, para que esto sea así, es necesario elegir con dedicación lo que usaremos. En especial el calzado. Continúa leyendo con atención las siguientes recomendaciones para que elijas el adecuado para trabajar. De acuerdo con  una investigación presentada por la Universidad Complutense de Madrid, que estuvo a cargo del podólogo Rubén Sánchez Gómez, es imprescindible saber elegir el zapato idóneo para laborar. Porque un calzado inadecuado ergonómicamente produce serios problemas de salud. Especialmente si se trata de un zapato de tacón muy alto. A mediano o largo plazo se pudieran presentar algunas de las deformaciones o trastornos como:

  • Deformaciones en los pies como juanetes y dedos en martillo.
  • Inflamación en la planta de los pies.
  • Callosidades
  • Problemas con los tendones y dolores.
  • Daños en las rodillas, caderas y columna.

Con el estudio se demostró que las mujeres que usan tacones de más de tres centímetros de forma continua sufren de desviación en los huesos del pie. Lo que puede convertirse en una anormalidad ósea con el pasar del tiempo.

Elige el calzado adecuado para ir a la oficina

Tanto hombres como mujeres deben saber elegir el calzado de trabajo. Hacemos énfasis en este tipo de zapato porque es de uso diario y prolongado. Lo utilizaremos entre cinco y seis veces a la semana durante unas 10 horas diarias aproximadamente. Durar tanto tiempo con los pies calzados amerita una máxima comodidad por nuestro bienestar. De manera que no interfiera en el rendimiento de la jornada laboral.

El calzado correcto para los hombres

Los hombres le dan prioridad a la comodidad, y es más fácil resumir cómo lo deben elegir. En general, para ellos un zapato de trabajo correcto es aquel cuyo diseño es acorde con el ambiente de trabajo. Si trabaja en una oficina lo ideal es que sea de color marrón o negro, de cordones o hebilla y totalmente cerrado. Pero, además, debe ser muy cómodo. Sabemos que lo es porque la suela es flexible, la plantilla es acolchada y con una pequeña elevación en la parte del medio; el zapato no aprieta, pero tampoco queda flojo, ni se sale mientras caminas.

El calzado correcto para las mujeres

Mientras que las mujeres deben prestar atención a otras características adicionales a las ya mencionadas, debido a la variedad de diseños para ellas. Lo adecuado es que las mujeres que van a la oficina usen un calzado híbrido entre sandalia y zapato, como los zuecos o peep toe, pero de plataforma, preferiblemente. La suela de este tipo que no excede los tres centímetros de alto es muy cómoda, no cansa ni le genera presión a los metatarsianos. Le brinda estabilidad a la pisada y seguridad a los tobillos. Aunque las mujeres son fanáticas de los zapatos, no suelen elegir los más cómodos. Sobre todo si se trata de los que usarán para ir a la oficina. Se cree que deben sacrificar la comodidad por un diseño bonito y un tacón alto. Pero, no es así. La belleza del calzado no debe estar reñida con su ergonomía. También es recomendable utilizar almohadillas que te protejan el primer dedo y la base del pie. Estas se colocan entre este y el segundo dedo. Es importante que las uses porque permiten que la circulación fluya mejor y evita la deformación del metatarsiano mayor. Lo mejor es usar zapatos bajos y evitar los de tacones altos. Sin embargo, no debes abusar de las bailarinas que son un poco más planas. Porque la suela muy delgada y sin elevaciones también causan malestar en los pies. Si duras mucho tiempo sentada detrás de un escritorio, lleva contigo unos zapatos muy cómodos que te permitan descansar mejor los pies. Al levantarte para ir a otro cubículo o salir de la empresa te vuelves a calzar tus zapatos de trabajo.

Otras recomendaciones generales para elegir el calzado para trabajar

Un secreto para evitar comprar un calzado que apriete o incomode es probartelo al final de la tarde. Pues, a esta hora ya has caminado y usado bastante tus pies como para saber si te quedará bien o no el zapato. Haz lo posible por no salir de compras en la mañana o el resto del día, porque los pies están descansados y ligeros, al probarte el zapato te quedará bien. Pero si lo vas a usar para trabajar, es posible que a media jornada empieces a sentir que te aprietan o lastiman porque los pies se hinchan. Estas recomendaciones son tanto para mujeres como para hombres. Y, en caso de que hagas una compra en una zapatería online debes comunicarle a tu vendedor todos los detalles de tus pies, para que te ayude a elegir el adecuado para ti o revisa bien la tabla de medidas. Los hombres y mujeres deben asegurarse de que sus zapatos cumplan también con las siguientes características:

  1. Que sean de buen material, como el cuero.
  2. Debe ser flexible y ligero.
  3. La suela debe ser antideslizante y de un grosor entre los dos y tres centímetros.
  4. La punta del zapato debe ser redonda. Y si es puntiaguda revisa que no sea tan cerrada, de manera que los dedos se puedan mover dentro de calzado.
  5. Tanto para hombres como para mujeres el zapato debe tener tacón. En el caso de los hombres de 1,50 cms. Mientras que el de las mujeres se recomienda que sea ancho y a lo mucho de 4 cms.

Elegir el calzado adecuado para ir a la oficina es muy fácil. Solo debes conocer la forma de tu pie, prestar atención a la sensación cuando te lo pruebas y, por supuesto, que sea acorde para el trabajo que desempeñas.

fuente: www.zapatosdepiel.shop.com

PRODUCTOS LIBRES DE FORMALDEHÍDO

0% FORMALDEIDO

Hemos implantado una medida pionera en Europa, al incorporar melamina 0% formaldehído de serie en toda su oferta de producto y no sólo en lotes particulares.

La ausencia de este compuesto perjudicial, que aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades, responde a la normativa estadounidense TSCA de control de sustancias tóxicas que favorece la salud de los ocupantes de los entornos de trabajo, además de facilitar la consecución de la certificación WELL.

De esta forma los productos, fabricados en un entorno sostenible que promueve el bienestar, aportan un nuevo valor añadido para equipar espacios laborales más respetuosos con las personas.

COMO VESTIR EN LA OFICINA

COMO VESTIR «CASUAL» CUANDO NO ES NECESARIO LLEVAR TRAJE

Vestir de casual en el trabajo correctamente, o como se decía antes “de sport” es un arte. De hecho, me parece más complicado hacerlo correctamente que vestir con traje en la oficina. Personalmente tardo más tiempo en vestirme de casual para trabajar que en hacerlo con traje. En el fondo, porque con traje, como ya comenté, es “sota caballo y rey”, mientras que de casual hay un abanico de opciones y de condiciones que lo pueden hacer más complicad todavía.

Es más complicado porque dependemos bastante de nuestra época y de la cultura empresarial que vivamos. Lo que es normal en algunas, es completamente inaudito en otras. Es cierto que existen empresas donde la cultura de trabajo es tal que uno puede ir como quiera, pero si no es el caso más vale que tengamos en cuenta que poder ir de casual los viernes no significa que podamos ir como queremos. Incluso en las empresas más relajadas hay algunas normas que se deberían de tener en cuenta. Por otro lado, en las más formales, que obligan al traje de lunes a viernes todos los días del año, no está mal saber como vestir cuando tengamos que vernos en actividades de fuera del trabajo en las que no se espere que llevemos traje, pero sí que vaymos arreglados.

Un detalle que tenemos que tener en cuenta es que no siempre lo mejor es ir con traje al trabajo, aunque este sea de oficina. Puede que un traje con corbata sea contraproducente. Por ejemplo un amigo trabaja en protección al menor (maltratos, abusos, etc). ¿Es correcto que vaya con traje? La verdad es que no, principalmente porque si lleva traje impondrá demasiado su aspecto y puede que los niños no se sientan a gusto con él, especialmente si vienen de un ambiente en el que los hombres con traje son la autoridad o personas a evitar. Eso no significa que pueda ir con un chándal con un dragón bordado en la espalda, tiene la capacidad de retirar la custodia a los padres y por tanto está representando el poder del estado.

¿Qué es business casual?

Si vamos a ir de business casual al trabajo o de casual, lo mejor es plantearse “qué se considera business casual”. Porque es una definición que ha cambiado mucho con el tiempo. Por ejemplo pensemos en esta secuencia en la que Audrey Hepburn y George Peppard en Desayuno con diamantes entran en Tiffany´s. El atuendo de él no era completamente formal en su época, llevaba una camisa azul con botones en el cuello y chaqueta y pantalón de distinto color. Un periodista podría vestir así en su momento, y hoy sería la persona mejor vestida de la redacción.

Por otro lado pensemos en Mark Zuckerberg. Lleva siempre una camiseta gris. Según el tiempo puede que además lleve una sudadera con capucha o puede que chanclas. Hay empresas en las que esto es permitido o incluso es mejor, pero en el fondo, no es necesariamente lo habitual.

Diríamos que el business casual dependerá de los siguientes factores:

  • Lo innovador o tradicional que sea el negocio de la compañía, cuanto más innovador (empresas de internet, publicidad online, desarrolladores de apps…) más informal y cuanto más tradicional (abogacía, banca…) más formal.
  • La cultura de la empresa.
  • Las normas de la empresa, explícitas o implícitas.
  • Cómo vistan los jefes.
  • El ambiente de la oficina particular, por ejemplo en algunas entidades financieras en una sucursal el director exige corbata y en la situada a dos kilómetros se puede prescindir de esta.
  • El tipo de clientes a los que se atienda en la empresa.

Según estos parámetros, digamos que tenemos los siguientes factores:

  • El tipo de calzado adecuado, básicamente podemos elegir entre zapatos de vestir, zapatos de sport o incluso zapatillas de deporte
  • El tipo de pantalones que podemos llevar, no es lo mismo llevar pantalones de vestir, chinos y kakis o incluso vaqueros. Salvo excepciones, deberíamos de prescindir de vaqueros con rotos y pantalones cortos.
  • El tipo de partes de arriba adecuadas. No es lo mismo una camisa, una camisa de cuadros de leñador, una camisa de rugby, un polo o una camiseta (manga larga o corta). El ambiente más formal sólo nos permite camisas clásicas (por ejemplo de tipo Oxford) y polos, un poco más informal estarían las camisas de leñador y de rugby y más abajo las camisetas.
  • Encima de la camisa es dónde tenemos la posibilidad de elegir entre una chaqueta, un jersey de lana, cachemir, o algodón o que podamos llevar sudaderas, siendo las de capucha las más informales.
  • El abrigo, no es lo mismo una abrigo más clásico, un abrigo adecuado a inclemencias del tiempo (por ejemplo uno de tipo Barbour) que un anorak, una cazadora de cuero de motero (que no una verdadera cazadora con protecciones si usamos la moto como medio de transporte), etc.

Lo que no debemos de vestir (casi en ningún concepto)

Por muy relajadas que sean las normas de nuestro trabajo, existen una serie de prendas que debemos de evitar en una oficina:

  • Camisetas de tirantes o sin mangas
  • Trajes de baño (no se deberían de llevar fuera de la piscina, la playa o de una excursión al río.
  • Chandal, es algo que se lleva sólo mientras que se practica deporte.
  • Camisetas de practicar deporte, incluidas las de fútbol. Como excepción es la final del mundial y llevamos la de nuestro país
  • Pantalones con rotos
  • Prendas que puedan resultar ofensivas a la gente (ropa de partidos políticos, banderas confederadas, símbolos racistas, bromas de mal gusto, ropa activista por ciertas causas, etc)
  • Prendas de ropa demasiado frikis (salvo en algunos ambientes), sí esa camiseta de Star Wars o del Joker puede ser increíble, pero no va a servir de nada si tus compañeros se van a reír a tus espaldas de lo flipado que estás con Zelda.
  • Ropa de fantasía (drag queen, travestismos, etc)

En resumen, la idea es evitar ropa que pueda ser demasiado “barriobajera” o demasiado “particular”. Queremos que se nos mida por nuestro trabajo, no por cómo nos vestimos. Porque si lo hacemos exageradamente mal, los trepas lo van a usar como arma contra nosotros, si es que no le molesta a nuestro jefe.

Estilo business casual/Smart casual restrictivo

Ahora, supongamos que no tenemos muy claro cómo ir, simplemente vamos a hacerl en un ambiente conservador. En ese caso, lo mejor sería ser tradicionales y seguir el siguiente patrón:

Zapatos de vestir o clásicos con calcetines oscuros. También zapatos más de sport, por ejemplo náuticos o mocasines (aunque estos estilos estén un tanto pasados de moda). También se podrían admitir esas zapatillas que parecen zapatos o zapatos que parecen zapatillas en algunos casos.

Los pantalones podrían ser de vestir, chinos o kahkis, de colores discretos. Lo mejor es evitar los vaqueros, pero si se van a llevar, es mejor que sean lo más clásicos posibles, sin aditamentos raros y de color oscuro. El cinturón no tiene porqué ir a juego con los zapatos, pero no debería de ser muy llamativo.

Luego camisa, que puede ser una camisa de vestir, una camisa de tipo Oxford, o un polo o incluso una camisa de rugby (polo de manga larga). Es importante que sea una camisa o un polo, porque al tener una estructura en el cuello, da cierta autoridad. Existe la posibilidad de evitarlo usando jerseys de cuello alto. Esto del cuello es algo que a muchos les resulta raro, pero si te fijas no es casualidad que los uniformes de azafatas de avión suelan incluir un cuello alto o un pañuelo para darle más autoridad. Un detalle, si hace calor, es mejor una camisa remangada o un polo que una camisa de manga corta (que da una imagen más informal).

Respecto a la parte arriba para abrigarnos, básicamente podemos elegir entre un jersey (lana, algodón o cachemir), una chaqueta (aunque no es muy frecuente) o un cardigan (jersey con botones. Con un abrigo que puede ser el que utilizamos para ir al trabajo u otro ligeramente más formal, tenemos la imagen completa.

Otra cosa que debemos de considerar es que si no queremos gastar mucho, es mejor usar ropa más barata de outlets o de marcas más económicas que utilizar imitaciones. Lo primero porque no es legal y lo segundo porque siempre hay un experto de tal o cuál marca que es capaz de darse cuenta de que esa prenda no es original.

Por supuesto la ropa debe de estar en buena condición (no hace falta nueva, pero no demasiado gastada), planchada (si aplica) y con una gama de colores normal que combine, aunque sea mínimamente.

En general esto dependerá más o menos de cómo se vistan nuestros compañeros y jefes, lo que se pretende con la ropa del trabajo es no destacar demasiado, integrarnos en el grupo y que la calidad de nuestro trabajo sea lo único por lo que se nos valore, no por dar una imagen incorrecta.

FUENTE: www.elblogsalmon.com

Relaciones entre jefe y empleada

Como mejorar una relación entre jefe y empleado

Ya seamos jefe o empleado, es una de las relaciones más importantes de nuestra vida. Pasamos muchas horas al día desarrollando nuestro trabajo y el ambiente que se cree en ese espacio físico es muy importante a la hora de determinar nuestra forma de trabajar y la manera en la que nos sentimos.

Todo son ventajas

Construir una buena relación laborar con los trabajadores solo te ofrecerá ventajas y beneficios. Estas son algunas:

  • Buena comunicación: la comunicación es clava para sacar adelante cualquier trabajo o proyecto. La buena comunicación con tus empleados la debes trabajar desde la confianza que tiene que haber entre ambas partes a la hora de hablar de cualquier asunto.
  • Ambiente de trabajo positivo: Un ambiente sano y feliz ofrece muchas más ventajas que un ambiente negativo. Según informes publicados de diferentes fuentes, el 90% de los empleados prefiere trabajar en un buen ambiente a una subida de sueldo.
  • Trabajo en equipo: La buena comunicación y el buen ambiente de trabajo favorecen el establecimiento de relaciones sanas entre todos los trabajadores. Y esto influye en la empresa enormemente.
  • Productividad: No es la felicidad de los empleados únicamente lo que se consigue, sino que repercute directamente en un incremento notable de la productividad

Claves a tener en cuenta

Para establecer una buena relación con tus empleados debes tener en cuenta las siguientes cuestiones:

  • Saber escuchar: Esta primera cuestión afecta a ambas partes. Puede ser un empleado con una idea innovadora o que tú tengas que, en un momento dado, explicar luna hipotética posición difícil de la empresa a tus empleados.
  • Cumplir la palabra: En ocasiones, para salir de una situación comprometida puedes prometer algo que luego no podrás cumplir. Esto generará desconfianza entre tus empleados. De igual manera, el empleado también debe cumplir con lo que se comprometa.
  • Implicación. El que un jefe ordene sin dar explicaciones a sus trabajadores es un modelo de autoridad que ha quedado obsoleto. Es mucho más efectivo implicarles en las tareas pidiendo su opinión y dándoles un papel más participativo, que se sientan parte del juego.
  • Respeto. Es la base de cualquier relación humana, en cualquier ámbito de la vida. Todos tenemos malos días o problemas que en ocasiones afectan a nuestra vida personal, pero eso no debe influir en las relaciones laborales. La pérdida del respeto hacia un empleado o viceversa provocará tensiones que podrán ir creciendo hasta llegar a situaciones insostenibles.
  • Refuerzo positivo. Lo que se espera de un trabajador es que haga bien su trabajo y esto, para muchos, no es algo destacable. Pero realmente no está de más que felicites al trabajador y reconocer su implicación, su sacrificio, su compromiso cuando se lo merece. Se sentirá valorado y reforzado.
  • Ayudar. Si eres un buen jefe has de ser un buen líder. Ello significa que tienes de estar ahí y demostrar a tus trabajadores que pueden contar contigo cuando te necesiten. Ofrecerles tu ayuda y colaboración con asuntos complicados antes de que éstos tengan que pedirla será algo que los trabajadores valoren mucho.
  • Confianza. Una de las mejores formas de trabajar las relaciones con los empleados se da en el hecho de confiar en ellos y sus capacidades. Darles autonomía para que lleven a cabo su trabajo desde su propio criterio, sin tener que guiarlos y vigilarlos constantemente.
  • Flexibilidad. Si eres un jefe flexible, que da permiso a tus trabajadores cuando éstos necesitan solucionar un tema personal, darás ejemplo y hará que éstos se sientan más motivados para cumplir con los objetivos de la empresa.

Fuente: cepymenews.es